¡Bienvenidos!!!

La huevada (re)reloded...Welcome to our magic world.

lunes, 12 de julio de 2010

:::::::: Un día de locos ::::::::

sopa

Era un día común y corriente en la comunidad estable que habita el palacio color yema de huevo en algún lugar inhóspito la Capital Federal.

Afuera llovía. Adentro... No. Ya después de muchas visitas poco felices a la guardia del sanatorio, el médico sentenció: fallada vino la nena! A dieta estricta hasta que definamos el porvenir de esa panza.

Pasamos del ayuno total al zapallo los fideos y el arroz. Agua mineral, té y galletitas de agua, citaba el recetario pegado en la heladera.

Entonces el menú seleccionado del día fue sopa de fideos. Municiones para ser exactos. Un lujo como pocos. Ese día, la felicidad tuvo cara de fideo. Progreso total en la alimentación, el futuro se avecinaba más sólido y más completo.

Los fideos habían cambiado mi humor, baqueteado por semanas de pseudo ayuno, gente indeseada y abulia. Estaban en un precioso frasquito de vidrio con flores grabadas.
Una vez preparado el caldo, me incorpore para buscar el frasco. Se me caían las babuchas color azul eléctrico, pero nada parecía importarme.

En eso, abro el frasco de fideos, y bastó ese instante para que se desatara el terremoto. Fue como encender una licuadora sin tapa.

Todos mis sentimientos, los cuales yo creía en orden y organizados en el archivo de mi casa cerebral matriz, afloraron sin escrúpulos de mi más inestable inconsciente.

El detonante: un gusano. Un gusano en mi cocina! En MI cocina. Siempre me he caracterizado por ser desordenada pero muy limpia y pulcra.

Todo se envuelve, todo se desinfecta... Todo esta limpio! Pero ese mediodía apareció un gusano. Y cuando miro en lo profundo del frasco... Habían mas gusanos!

Toda catarsis que no logré con 2 órganos atrofiados, un amor no correspondido, un pésimo día en el trabajo y varios items que no vienen al caso... Todo eso, no fue el causante de la detonación... Pero un gusano lo pudo.

Empecé con un puchero digno de una niñita de 3 años. Seguí con unos gritos interesantes que a más de un vecino deben haber incomodado.

Cuando creí que se me habían acabado las fuerzas, me tire al piso y patéale un poco. Mire a mi roommate reflexionando y le dije: "no se me paso".

Me sugirió que gritara por el balcón. Me gustó la idea. Salí y grite con toda la fuerza de mi esternón: "hay gusanos!!!".

Más o menos 5 veces fueron suficientes para que me bajara el nivel de adrenalina en sangre. Y ahí, cual síntoma perfecto para ser identificado por un BUEN psiquiatra, me empecé a reír.

A carcajadas por cierto. A los gritos, sin pudor, sin miedo, sin respeto. Reía porque caí en la cuenta de que los gusanos fueron la mejor excusa.

Excusa para explotar. Para exteriorizar, para sacar todo aquello que me venía molestando.

Los gusanos, esos parásitos pegajosos uniformes y anillados que han dado lugar a mi mas antiguo sobrenombre, me corrieron de mi eje de un sopetón y me obligaron a blanquear que algo no andaba bien.

Cuantas veces habré necesitado un gusano que me hiciera vomitar emociones innecesariamente acomodadas en el estomago?

Ese día tuve los gusanos que me merecía. Comimos sopa de municiones agusanadas y nos reímos con todos los dientes y las encías.

Ese fue un día feliz... Un día de locos!

domingo, 27 de junio de 2010

Bienvenidos a la locura de la LINDA!

 

peinando la muñeca

Este blog fue dado a luz sin peridural un domingo por la tarde, bajo el signo boludeminis, con ascendencia en cuartos de final.

Llegó con una bolsita de bay biscuits abajo del brazo y con la misión principal de robar sonrisas.

De destabuizar la locura y animarnos a exteriorizar todas esas cosas que nos hacen ser quienes somos, sin importar la mirada juzgadora del bondi social.

De preparar una picadita de emociones, llena de salames como nosotras, que nos reímos de todo, que no entendemos nada y que no pretendemos entender.

La mesa está servida, sólo tenemos ocupar nuestro lugar y que los platos los laven otros, nosotras nos quedamos comiendo el postre.

Tomando un tecito sin alucinógenos y haciendo apología de la inestabilidad mental, los invitamos a unirse a la dicha de no encajar en la cordura colectiva.

Preparen sus muñecas y sus peines, amigos locos, que ya llegó BRUYIN DEDOL y esto va a ser  una fiesta!

Creadoras de locura para recuperar la cordura…

Para Erasmo de Rotterdam, la locura es el camino que nos lleva a recuperar la inocencia y la verdadera apariencia de las cosas. La razón, para ser razonable, debe verse a sí misma con los ojos de una locura irónica.

En nombre de una verdad acordada, locura se define como privación del juicio o del uso de la razón. Sin embargo, he escuchado por ahí, que locura no es más que la absoluta y maravillosa recuperación de la razón. Razón propia, razón única, razón dueña de todas nuestras razones.

Pretexto con el cual frenás tu mundo que gira en contra y te sentás a pensar en el comienzo del camino. Razones sin razón de encontrarte lustrando tu mejor sonrisa cada mañana. De combinarla con zapatos a estrenar para llegar a ese lugar donde encontrarte, perderte, y volver a encontrar.

Razón porque no tenés razón heredada que justifique cantar en la cola de un banco y escribir en tus paredes poemas prestados . Razón de abandonar al reloj en cada vuelta de hoja. De desvalorizar el dinero y valorar los valores .De escuchar tu intuición más que al noticiero.

Razón de hablar con un extraño e intentar aprenderlo. De sonreír a un desconocido, disfrutando de lo innecesario. Llorar de risa sin poder derramar ni una lágrima de tristeza. Razones para desencajar en todos los rompecabezas de una empresa de juegos prestados...

Locura es encontrar la razón sencilla que justifica la cordura de entregarte a tu locura.

:::::::: Creadoras de locura o una locura que nos crea? ::::::::

Allá por un pasado incierto, lejos de la globalización, las leyes de igualdad social y derechos humanos, se llamó locura a todo comportamiento que rechazara las normas sociales. Todo aquello que no entrara en la caja social era considerado outsider, enrarecido, desviado… loco.

En la misma bolsa de gatos que albergaba enfermedades terribles, se arrojaba todo aquello que la sociedad no pudiera explicar. Y se coartaron artistas plásticos, músicos, científicos, escritores, excéntricos seres humanos llenos de talento y creatividad.

Risas innecesarias, indumentaria inadecuada, sonidos poco convencionales, avances vanguardistas impensados… fuentes de rechazo de sociedades de mente estrecha e incapacidad de adaptación a las diferencias.

Y entonces se dejo lado una locura sana, gloriosa, llena de dicha. Una locura que responde preguntas que no fueron hechas, que ríe a chistes que no fueron contados, baila a la luz de la luna, corre y grita de forma inapropiada, tiene sueños descabellados.

“El día que los locos seamos mayoría, los locos pasarán a ser el resto”, dice un dicho popular; mientras que en la nueva película de Alicia, se nos devela otra respuesta. Ella le pregunta a su papá si está loca, él le dice con dulzura que sí, pero le cuenta un secreto: los mejores lo estamos.